Desde ALIENTE, Alianza Energía y Territorio, difundimos a las más de 200 plataformas que la integran, y a toda la sociedad, alegaciones al proyecto de Real Decreto para centros de datos sostenibles del Gobierno de España.
Han sido elaboradas por el Movimiento ciudadano Teruel Existe y cedidas para su máxima difusión.
Hay hasta el día 4 de septiembre inclusive para enviar el correo, y es muy importante que reciban un aluvión de alegaciones.
Es muy fácil presentarlas:
👇👇👇 Descarga el documento de las alegaciones y envíalo rellenando con tus datos a bzn-gabinete_see@miteco.es en el Asunto hay que poner: “Alegaciones_PRD CPD Sostenibilidad”.
Descubre los engaños del real Decreto para centros de datos “sostenibles” y presenta alegaciones
Las mentiras de la transición energética no tienen límite y se atreven a llamar sostenibles a los centros de datos, los grandes consumidores de energía y agua que nos roban los recursos sin aportar apenas empleo ni desarrollo.
Este Decreto no pone límites respecto al recurso del agua en una situación de estrés hídrico y sequía, no planifica ni ordena, ignora el impacto territorial, y promueve la invasión del medio rural con muchos más macroproyectos de renovables, que fundamentalmente serán eólicos ya que consumen 24 horas al día, y así siguen alimentando el negocio de la especulación energética y regalando nuestro país.
O paramos la invasión de centros de datos o duplicarán la invasión de eólicos en España, y que no nos engañen porque para mantener el sistema eléctrico estable se tendrá que producir más quemando gas y con nucleares. Todo solo para dejar a los grandes poderes de EEUU invadir nuestros territorios para ser la pila de Europa, y el punto central del desarrollo de la Inteligencia Artificial de la que el 60% es para la industria militar.
La oposición de la sociedad es muy importante, ya se han parado muchos proyectos en todo el mundo en los territorios que se defienden, incluso generando moratorias y exclusiones totales.
Dedica un momento de tu tiempo y manda las alegaciones, GRACIAS!!
Nos han engañado con la transición energética y la manipuladamente llamada energía limpia.
Además ya nadie se debería creer el cuento que a través de las macro renovables avanzamos hacia una economía descarbonizada, no sólo no va a sustituir los combustibles fósiles ni la energía nuclear, si no que los hace más necesarios.
Ahora se constata que invadir nuestros montes de macroinstalaciones, ocupar miles de hectáreas, construir nuevas líneas y subestaciones, transformar paisajes, consumir agua y territorio, tiene como objetivo principal alimentar centros de datos de grandes dimensiones.
El Real Decreto para centros de datos “sostenibles” se centra en:
Exigen que el 80% de su electricidad sea de nuevas renovables, y esto es inviable porque viendo el mix diario de REE queda en evidencia que para que el sistema sea estable solo pueden meter alrededor del 60% de energía renovable. Esto supone dos grandes problemas que transformarán España:
– De todo lo que se incremente el consumo del país para estos centros de datos, el 40% será quemando gas, emitiendo más CO2 y subiendo el precio de la factura eléctrica de todos.
– Instalar muchos GW de macro renovables, que serán eólicas en su mayoría porque consumen 24 horas al día, supondrá destruir muchos más territorios rurales, tanto de naturaleza como campos de cultivos. Es intolerable que el Gobierno no considere esto como una grave perdida y afección, cuando no aportan empleo yni desarrollo e incumplen flagrantemente los objetivos de su falsa transición ecológica.
La sociedad tenemos que despertar ante tantas mentiras y oponernos a esta especulación sin límites.
Litros de agua utilizados por unidad de energía/actividad del CPD
pero no establece, al menos en este texto, un criterio del tipo:
“este centro no podrá instalarse en una cuenca o municipio cuando exista estrés hídrico”.
Y tampoco establece un límite absoluto de consumo de agua por centro, ni una prohibición ligada a la disponibilidad real del recurso.
La gran debilidad: NO es realmente una norma de ordenación territorial
Este es, uno de los puntos más importantes.
El título habla de sostenibilidad energética, medioambiental, resiliencia y soberanía digital.
Pero el instrumento regula fundamentalmente:
el acceso y conexión de los centros de datos a la red eléctrica.
El artículo 4 condiciona el permiso de acceso a determinados requisitos energéticos, hídricos y digitales.
Pero el proyecto no establece una auténtica planificación territorial de los CPD.
No establece, por ejemplo:
- zonas donde esté prohibida su implantación;
- zonas preferentes;
- capacidad máxima por territorio;
- límite de concentración de CPD;
- capacidad máxima por cuenca hidrográfica;
- capacidad máxima de consumo eléctrico por comarca;
- distancia respecto de espacios protegidos;
- limitaciones paisajísticas;
- impacto sobre suelo agrícola o forestal;
- capacidad de las redes locales de agua;
- impacto acumulativo territorial.
Y esto es particularmente relevante para territorios rurales.
La magnitud del desafío (La burbuja de los 12 GW)
A nivel nacional, el gestor de la red de transporte y los distribuidores ya han otorgado más de 12 GW de capacidad de acceso para centros de datos (6 GW en transporte desde finales de 2023 y otros 6 GW en distribución desde 2020). Esto contrasta radicalmente con los 2,5 GW de potencia de computación (equivalentes a entre 3,5 y 4 GW de demanda eléctrica) que la Estrategia de IA prevé para 2030 en todo el país.
Otra debilidad: los beneficios económicos y sociales quedan prácticamente fuera
El propio preámbulo dice que los criterios pueden incluir:
“beneficios económicos y sociales”
No se establece, por ejemplo:
- número mínimo de empleos permanentes;
- porcentaje de empleo local;
- porcentaje de contratación local;
- inversión mínima en el territorio;
- retorno económico para municipios;
- contribución a servicios públicos;
- compensación territorial;
- participación de empresas españolas;
- obligación de formación;
- impacto sobre despoblación.
Esto genera una contradicción bastante interesante:
el proyecto justifica los CPD por sus beneficios económicos y sociales, pero no parece exigir que esos beneficios se acrediten con la misma precisión que el consumo eléctrico o la eficiencia hídrica.
7. Transparencia: tiene una grieta
Hay una obligación positiva:
Los centros de ≥500 kW deben comunicar información sobre eficiencia energética, renovables, huella hídrica y demanda, y esa información debe ponerse a disposición del público. No nos vamos a creer su ejecución real cuando la UE ha legislado que pueden ocultar su consumo real de agua.
Esto es muy importante para la transparencia.
Pero inmediatamente aparece una excepción: La información sometida a secreto comercial, empresarial o confidencialidad puede quedar excluida de la publicación, previa comunicación de los motivos.
Hay una obligación de publicar datos. No todo necesariamente será público, y el proyecto deja margen para invocar confidencialidad empresarial. Esto es especialmente relevante si se quiere controlar públicamente el consumo real de agua y energía.
Una cuestión especialmente problemática: declaración responsable
El proyecto utiliza bastante la figura de la declaración responsable.
Por ejemplo, antes de la puesta en explotación el operador declara que cumple los requisitos y mantiene la documentación disponible para el control posterior.
Dicen que existe control posterior y posibilidad de pérdida del permiso. ¿Alguien piensa que después de instalarse un centro de datos le van a quitar los permisos y cerrarlo?
Hay otra debilidad importante: no todos los CPD quedan igual de afectados
El umbral principal es: ≥1 MW de potencia de acceso.
Los centros menores quedan fuera de buena parte de las obligaciones sustantivas.
Aunque se intenta evitar el fraccionamiento al incluir grupos de centros de la misma titularidad y ubicación cuya potencia agregada alcance 1 MW.
Pero deja abierta la discusión sobre:
- centros próximos pero de distinta titularidad;
- estructuras societarias diferentes;
- campus de CPD;
- ampliaciones sucesivas;
proyectos que inicialmente se presentan por debajo del umbral.
13. Y hay una cuestión de fondo todavía más importante
El proyecto parte de una premisa que me parece muy significativa:
los CPD son estratégicos y necesarios para la soberanía digital.
El propio texto afirma que la nube y los centros de datos son infraestructura estratégica y que Europa tiene una elevada dependencia de proveedores estadounidenses. No nos dicen que el 60% de la IA es para la industria militar, y que seremos objetivo en caso de guerras.
Eso tiene una consecuencia política y jurídica:
El Real Decreto no pretende frenar el despliegue de CPD.
Pretende seleccionarlo y condicionarlo.
No estamos ante una norma de “no instalar centros de datos”, sino ante una norma de “qué centros de datos tienen derecho a consumir capacidad eléctrica y bajo qué condiciones”.
Y esto cambia bastante la interpretación.
El propio proyecto reconoce que la magnitud de las solicitudes de acceso puede afectar a otros usos industriales, residenciales y de transporte.